martes, 17 de mayo de 2011

COMENZAR


Será el momento de comenzar a vivir?
 de entender que debo cerrar el círculo
 y seguir adelante,
 será el momento de buscar
 dentro de mi
 la fuerza suficiente para continuar?
 gracias a ti
soy la persona que ahora soy,
 abriste mis ojos
y me enseñaste a vivir
  me enseñaste a comprender
que más allá de mis defectos
 me amas simplemente por lo que soy,
porque te has vuelto para mi indispensable?
 porque te necesito como al aire para vivir?
como lucho
contra estas ganas locas
 de buscarte,
como hago
para distraer mi mente
y mi corazón de mis pensamientos
y sentimientos?
sé que es el momento
 de demostrar que soy fuerte,
 que la vida contigo merece la pena vivirse,
debo buscar dentro de mi
una razón para seguir más alla de ti…

REFLEXIONES


Escribo esto para nadie
 o mejor dicho para mi misma,
en un afán de entender lo que sucede en mi interior
me duele intensamente tu distancia,
me lastima en lo más hondo,
pero a la vez entiendo
 que es lo que hay,
que voy a hacer yo con este amor?
 con estas ganas de volcarme en ti
 y entregarte mis anhelos,
 mis pesares,
 mis inquietudes y mis soledades
mis grandezas y mis miserias,
con estas ganas infinitas de llenarte,
de completarte, de sanarte, 
es curioso como se presenta
 el escenario de mi vida,
 por momentos te ofrece tocar el cielo
 y encontrar aquello
que siempre has buscado
 y en un instante
 te demuestra que todo es efímero
 y que el verdadero valor de las cosas
 esta en la capacidad
de disfrutarlas en el momento
que se nos presentan,
 pero esto es algo que uno aprende
 solo con el tiempo, con la edad,
 con eso que llaman madurez
 y que sirve para medir tontamente
 el crecimiento espiritual de una persona…


LOS RECUERDOS DE MI HIJA ROCIO MARIA



Los recuerdos más bellos que tengo
 y que los sigo teniendo
de mi infancia y niñez,
tienen que ver
con las soleadas tardes de sol
 de mi pueblo, Sanlucar,
en la casa de mis abuelos,
 Mª Jose y Sebastian,
en un jardin florido
y una perra llamada Layka.
 Otra con el perfume
de las torrijas que hace mi abuela
 y las riquísimas salsas
 en donde mojamos el pan.
 Las peleas, travesuras
y complicidades
con mi hermano Alberto,
con la llevada y la espera
de mi abuelo en la esquina
 de mi colegio
 LA QUINTA DE LA PAZ,
 para que no me pasase nada.
Con las suaves manos
de mi madre o de mi abuela,
 al ayudarme a vestirme
después del baño,
con los juegos eternos
 en la calle
 o en las casas de mis amigas.
Tuve y sigo teniendo
una niñez muy felíz.
 Se la debo a mis Padres
y a mis mayores,
que me enseñan a respetar
a las personas
y ponen todo el amor
y sabiduría para que así sea,
yo les agradezco cada dia
por su enseñanza y paciencia
y le pido a Dios que vele por ell@s…